No están perdidas trata y complicidades. Caso histórico en Santa Fe

Caso Gamarra – Ojeda 12 años de impunidad

En estos días se cumple un nuevo aniversario de uno de los casos de trata con fines de explotación sexual más escandaloso del país por la ineptitud, las complicidades y la impunidad que dejaron a las víctimas.
Ojeda y Gamarra fueron dos jóvenes del Barrio Barranquitas de la ciudad de Santa Fe, sin justicia, sin el programa de protección de testigos, sin asistencia y a merced de las acciones mafiosas de estas redes de prostitución. Recordemos que hasta un medio gráfico local contribuyó a “limpiar” la imagen de los proxenetas defendidos por un estudio de abogados local con muchas vinculaciones con el poder.
Vale recordar los hechos para poder dimensionar la gravedad de los mismos.
Gamarra de 18 años y Ojeda de 21 escaparon, en setiembre de 2006, de un prostíbulo en la localidad de La Banda, Santiago Del Estero.
Las captaciones de Gamarra y Ojeda datan de enero de 2006. Los padres de Gamarra inmediatamente hicieron la denuncia del secuestro pero el juez provincial Diego de la Torre decidió caratularla como “fuga de hogar”.
Dos semanas más tarde, Romina aparece en la misma comisaría donde sus padres habían denunciado la desaparición. Ella estaba acompañada del abogado Claudio Torres del Sel (conocido abogado penalista amigo de los Núñez) Aquí Gamarra manifiesta que está fuera de su casa por su propia voluntad. Alguien de la comisaria avisó a los padres que eran quienes habían hecho la denuncia de que su hija había aparecido y se encontraba en la dependencia? A la policía no le llamó la atención que una chica sin recursos económicos acudiera patrocinada por un abogado de un reconocido estudio jurídico cuyos honorarios jamás podría costear? La respuesta es No, ni una cosa ni la otra.


Después la joven fue rápidamente sacada de la zona.

Posteriormente, en el 20016, cuando Gamarra fue rescatada por su padre, contó cómo fue que la secuestraron y nombra a los implicados. Da nombre y apellido, los conocía porque vivían en el mismo barrio. Ella contó que fue obligada por ellos a subir a un automóvil para trasladarla a una casa del Barrio San José, desde ahí hacia Paraná donde fue torturada, drogada y reiteradamente violada.
Luego la llevan a Bs. As para hacerle un pasaporte falso, con otro nombre. Lo que deja claro la complicidad de agentes federales.
Según su testimonio, luego de su escape, la llevan primero al prostíbulo “Camarata” en General Rodríguez, Provincia de Buenos Aires.
Romina aporta datos de chicas de Santa Fe que estaban allí secuestradas, todas menores de edad. Nadie del poder judicial investigó. Con precisión detalla la explotación sexual a la que era sometida: la jornada duraba 12 horas, comía, se bañaba, lavaba la ropa y a “trabajar”. Si se negaba la amenazaban con matarla a ella o a su familia.
En su declaración nombró a reconocidos “clientes”, varios políticos y también al comisario. Alguien los citó?

Seguidamente, desde Buenos Aires la trasladan a Bell Ville al prostíbulo “Las Nenas” y finalmente a “Negro el 20” en La Banda de donde huyó junto a Ojeda, la otra joven santafecina de esta triste historia. Ella era madre de un niño que tenía 3 años por aquel entonces y fue seducida con una relación amorosa por uno de los hermanos Núñez con la finalidad de introducirla en esta misma red de trata.
En el 2006 Romina consigue obtener del celular de un “cliente”. Llamó a su padre, quien junto a su hijo de 15 años, viajó hacia Santiago del Estero a buscarlas.

Tal vez te puede interesar “Prostitución y trata, herramientas …

Ya estando en Santa Fe, Gamarra y Ojeda, patrocinadas respectivamente por un abogado y un abogado del fuero local, denuncian los hechos, todas las explotaciones, violaciones y maltratos a los que fueron sometidas.
El juez De la Torre libra orden de detención contra los tres denunciados: Miguel Núñez, Martin Núñez y Javier Archelasky. No obstante no lo detienen aunque que se paseaban impunemente y con actitud amenazante por las calles del barrio.

Al mes siguiente el juez se declara incompetente.

A partir de aquí comienza a actuar la fiscal federal Griselda Tessio quien un año después seria electa vicegobernadora.
La fiscal Tessio escuchó con lujo de detalles cómo a Romina la habían subido a un auto a la fuerza, la descripción de los prostíbulos de las tres provincias donde fue explotada sexualmente y el modo en que pudo fugarse con la ayuda de su padre.
También escucho a Ojeda. El relato era coherente, y creíble, sin contradicciones con las declaraciones frente a la Justicia provincial
Sin embargo Tessio llegó a decir que las denunciantes son “muy marginales” (sic) y pone en tela de juicio la veracidad de sus testimonios.

Las dos mujeres fueron revictimizadas por la justicia que las dejaba en total desamparo a merced de los tratantes, se desdicen posteriormente declarando que ejercían la prostitución por propia decisión.
Es importante señalar que cuando Ojeda se presenta a declarar lo hace acompañada por el abogado del estudio de Del Sel. Claro, el mismo estudio, el de Torres del Sel. No le llamó la atención a la fiscal Tessio esta situación? Denunciado y denunciante y el mismo estudio jurídico?
Tessio sin otras averiguaciones ni recaudos, así como antes había puesto en duda el testimonio de “las marginales” sobre su secuestro, ahora le creía a pie juntillas que ejercían la prostitución por libre determinación. La funcionaria no constató datos, ni siquiera llamó a la familia, ni a la abogada Patricia Hidalgo, ni al abogado patrocinante al ver que Ojeda concurrió con otro abogado, justo el mismo abogado de quienes ella misma había denunciado!! Después y para cerrar la operación de “limpieza” de esta red, María Cristina es llevada por los abogados del estudio de Del Sel al matutino Diario Uno donde la entrevistan. Aquí ella incurre en tantas contradicciones que  ameritarían que el periodista repreguntara, pero no fue así y la nota salió con el titulo “Lo del secuestro fue mentira”. Palizas a familiares, amenazas de muerte a la abogada y abogado que realizaron la denuncia del secuestro, retrataciones inverosímiles de una aterrada Gamarra, marcarían el camino hacia desenlace final.
La imagen puede contener: una o varias personas, personas de pie y rayas

El caso es conocido como Gamarra – Ojeda. Nosotras preferimos nombrarlo como el Caso de Trata más escandaloso de la historia de Santa Fe.
Ambas mujeres, aun después del infierno de ser explotadas y torturadas en diferentes prostíbulos, siguieron padeciendo el infierno de la justicia local. El Estado las abandonó dejándolas a merced de la mafia, se desentendió de las victimas de secuestro, de por lo menos 6 chicas menores de edad de esta ciudad explotadas sexualmente y que encontraron en los distintos prostíbulos.

Es más, llegaron a reconocer a Marita Verón y ni esto se investigó.

Ellxs blindaron y dieron impunidad a funcionarios y proxenetas que las dos mencionaron.

No hubo protección a las victimas y a sus familias, ni ayudas económicas y tampoco allanamientos. Un accionar judicial racista y patriarcal. Impunidad para proxenetas y funcionarios. Una red que todavía seguramente sigue funcionando aunque hayan pasado 12 años.

Un delito que se ha convertido en un negocio millonario sólo puede funcionar en base a una red de complicidades y a un sistema corrupto y prostituyente.

Autora: Silvina Sierra 
militante por los ddhh
integrante de la Campaña Nacional Abolicionista

Post Author: femininja

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *