La maternidad fuera del clóset

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Jesús, hijo del corazón de una mamá trans

Mientras la maternidad está en proceso de revisión, señalan que este es un concepto de construcción social por lo que el “amor maternal” y el “instinto materno” adquieren el valor de mitos en los que se sostiene la cultura patriarcal.
Imposiciones culturales, sociales, religiosas e incluso económicas que recaen sobre las mujeres cuya desmitificación se hace cada vez más evidente.
Para la antropóloga Marta Lamas, autora de varios ensayos sobre el tema, la maternidad se refiere a la capacidad femenina de gestar y de parir. En tanto que la práctica aprendida para la crianza, el cuidado y la responsabilidad sobre lxs hijos es el Maternaje.
Lamas señala que ambos ejercicios son la base de la distribución del trabajo según la sexualidad con toda la resultante de opresión y discriminación que ello implica.
Mientras el concepto judeo-cristiano de maternidad está en un vertiginoso proceso de reconceptualización van apareciendo  nuevas formas de ser madre. Esta vez fuera del clóset.


Alejandra, Jesús y la gata Mini son un familia que día a día se reafirma a sí misma en sus vínculos y aprendizajes cotiadianos.
Ale, como todxs la conocemos, es una mujer trans, militante y referente de varias organizaciones del colectivo. La primera en obtener un DNI que respeta su identidad de género como mujer trans y que además cumple funciones como coordinadora del Área de Políticas de Diversidad Sexual del Gobierno de la Provincia de Santa fe.
Ella llegó a la vida de Jesús justo cuando él más la necesitaba. Ambos son tía y sobrino por relación de sangre. Jesús era un adolescente que atravesaba una situación de profunda vulnerabilidad económica y social. Alejandra se hizo cargo de él y el adolescente se vino desde su pueblo a encarar una nueva vida con su tía-mamá trans en Santa fe.
Yo vengo de un pueblo. A mi tía solo la había visto una vez cuando tenía diez años. Por las vueltas de la vida la vuelvo a encontrar cuando estoy en problemas y ella me ofrece su ayuda.
Justo cuando yo pensaba que estaba solo, que no tenía a nadie y ya había perdido la fe en la propia sangre es cuando aparecen las verdaderas personas, las que te marcan la vida. Eso es mi tía para mi.
Donde yo vivía, un lugar conservador, no había escuchado nunca la palabra “trans”.
Llegué a vivir con ella y me encuentro con otro mundo de varones y mujeres trans que pasaron por muchas cosas que la gente no tiene ni idea. Con ellxs comprendí muchas cosas que el día de mañana me servirán para cuando tenga hijxs.
Apenas llegué, cuando empecé la escuela, mi tía me acompañó el primer día de clases.
La primer semana, mis compañerxs me preguntaban cómo se llamaba mi mamá y yo les respondía que era mi tía-mamá y se llamaba Alejandra.

Después me fueron haciendo preguntas sin miedo, yo les conté que era una chica trans. Algunxs de ellxs quedaron sorprendidxs porque no sabían lo que eran las personas trans…

La verdad es que desde vivo con ella me siento en una familia. Antes era un chico solo que nunca se sintió bien y que hoy tiene una tía-mamá.
He cambiado mucho, sobre todo en lo sentimental. Antes nunca había ido a un psicólogo, nunca hablaba de mis problemas, nunca lloraba delante de otras personas porque creía que eso me hacía parecer débil.

He pasado cosas muy duras con mi familia parental, hasta hice de padre y madre de mis hermanos cuando solo tenía 12 años. Los cambiaba, les daba de comer, los llevaba a la escuela y también tenía que ocuparme de mi.
Hoy puedo decir que tengo suerte ya estoy en 6to y este año me recibo de técnico en informática.”

– Quisieras que Alejandra te adopte legalmente?
“A mi me gustaría mucho. Ella es muy buena madre y se que cualquier chicx la apreciaría tanto como yo. Por ahora le digo tía porque nunca usé la palabra “mamá” aunque ella me trata como si lo fuera y me enseñó en dos años lo que no había aprendido en toda la vida.
Yo no digo mucho “te quiero” o esas cosas… pero en mi interior me dan ganas de decirle esas cosas que nunca dije.”

Sumáte a otros 2.891 suscriptores

Genérica es posible gracias al aporte de nuestrxs lectorxs. Su contribución nos permite hacer periodismo con perspectiva de género, inclusivo, con lenguaje no sexista y dentro del marco de los DDHH.
El sueño de la comunicación social ejercida como una herramienta de lucha política contra las violencias hacia las mujeres e identidades disidentes es posible
Vos también podés ser parte
Colaborá AQUÍ

Post Author: femininja

Dejá una respuesta