El conflicto de Chile en perspectiva de género

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No fueron los treinta pesos del metro, fueron treinta años de violencia estructural de un sistema neoliberal altamente injusto lo que impulsó el reclamo social

Mientras todavía resuenan los ecos del conflicto en Ecuador y Perú. En Chile tras seis días de protestas, la declaración del Estado de Emergencia, el toque de queda y con el ejército reprimiendo el reclamo social en las calles se hace claro el cerco mediático informativo que solo habla de incidentes, desmanes, saqueos y se mantiene mudo a las exigencias puntuales y la lucha pacífica del pueblo chileno.
Para entender este conflicto con una mirada desde el género, nos entrevistamos con Javiera Ortíz, periodista, feminista chilena, militante de Convergencia Social quien nos cuenta el proceso paulatino que condujo a su país hasta esta realidad.
“En Chile durante la dictadura de Pinochet las mujeres feministas lograron una gran articulación social sobre todo de visibilización de la represión política sexual que se vivía. Al mismo tiempo que lograron mostrar la precariedad en la que mujeres y disidencias sexuales venían viviendo.
Entonces las feministas hemos tenido un rol histórico en la develación de estos conflictos a nivel general y de violencia estructural que sifrimos en Chile.

Ahora bien, luego en marzo del 2018 fuimos miles, aproximadamente medio millón de mujeres que salimos a las calles a protestar para el 8 de marzo. Una huelga feminista donde también empezamos a instalar o más o menos consolidar dentro de los movimientos sociales las demandas de las mujeres y disidencias, reclamos altamente pertinentes en un contexto donde existe una violencia estructural y un sistema neoliberal altamente injusto que se sustenta básicamente en el patriarcado y sus lógicas.
En ese sentido, recogiendo estas experiencias anteriores es que las feministas, hoy en día, estamos haciendo un rol articulador para visibilizar y que no quede impune la violencia política sexual.

Al mismo tiempo que la represión a las movilizaciones que siempre son mucho más directas y violentas con los cuerpos feminizados de las mujeres mismas o de las disidencias sexuales tampoco queden impunes.
En relación con eso, durante estas manifestaciones de octubre, las mujeres hemos hecho emplazamientos directos al presidente Sebastián Piñera señalando su responsabilidad sobre la escalada de violencia.
Por sus enunciaciones cuando dijo que es un pueblo que esta prácticamente “en guerra”.
Así como también al ministro de interior, Andrés Chadwick .
Como consecuencia nuestro rol ha sido informar a otros medios internacionales, sacando la experiencia chilena de nuestro propio país para poder comunicarlo en alianzas con un feminismo más latinoamercanista. En alianza con nuestras compañeras de otros países que han estado constantemente brindándonos apoyo y apaño.

En ese mismo sentido las disidencias sexuales también han cumplido un rol que ha sido fundamental, sobre todo en redes sociales, para visibilizar a través de vídeos, de declaraciones, de denuncias, los distintos niveles de represión y también para develar la precarización que tienen nuestras vidas en este sistema.
Creo que hay un punto fundamental y que es además lo que hemos estado abordando en el movimiento social chileno que tiene que ver con que este sistema patriarcal neoliberal que sigue precarizando nuestras vidas y no pone en el centro las vidas de las personas.
Eso es algo con lo que estamos siendo impregnados en las movilizaciones sociales que se alzaron en las calles chilenas durante este octubre, que si bien se desencadenó con el alza de $30 del pasaje público pero que en realidad tiene que ver con 30 años de abusos y de un sistema que sigue empobreciendo a su pueblo y que sabemos afecta mucho más a mujeres y a los grupos más precarizados y que tiene que ver con la invisibilización de pueblos indígenas, de trabajadoras, de nuestros hogares y cómo las mujeres sostenemos la fuerza laboral y productiva de este país y que sin embargo no nos vemos retribuidas en nuestra vida cotidiana con ello.
Por otro lado también hemos visto hartas organizaciones de mujer profesionales feministas como Asociación de Abogadas Feministas ABOFEM, que ha estado haciendo un catastro, levantando información sobre las distintas denuncias sobre violencia y represión de manifestantes sobre todo en mujeres.
Hemos visto como desde los distintos sectores que integran el feminismo son las mujeres las que han puesto su quehacer cotidiano a disposición de estas manifestaciones
En otra lista y no por ello menos relevante también somos las mujeres quienes levantamos las disputas y lideramos los procesos de descontento y manifestación social en nuestros territorios
Eso es muy importante de destacar porque en Chile somo las mujeres mismas quienes estamos sosteniendo las principales luchas en nuestras tierras que se están viendo impregnadas en las manifestaciones de las calles.
Osea, esto no es solamente un tema de la capital, Santiago. Sino que tiene que ver con un descontento social generalizado en Chile y esto va desde las demandas del agua porque somos el único país que tiene privatizada el agua y ahí la defensa de las mujeres en los territorios ha sido primordial.

También en la defensa del medio ambiente. Nosotros tenemos problemas de “zonas de sacrificio”, lugares de instalación de grandes empresas dedicadas a la extracción de minerales o petróleo, las mujeres también han levantado una convocatoria alta para visibilizar los conflictos que han tenido esos territorios donde las personas ven mermadas su salud y su vida porque se siguen resguardando los intereses de los grandes empresarios, los intereses del capital.
Sumado a lo anterior también esta el movimiento a las AFP Administración de Fondos de Pensiones que están encapsuladas en un sistema privado que saca dinero de nuestros salarios mensuales, que van destinados a nuestra previsión social pero que siguen estando en manos de privados y que finalmente tenemos pensiones que son miserables que ni siquiera alcanzan a un sueldo mínimo
También tenemos las pensiones solidaras que entrega el Estado que están en la misma situación. Se trata de un tercio del sueldo mínimo
Finalmente también vemos cómo muchas mujeres que no pudieron cotizar o no pudieron ahorrar porque se dedicaban a trabajos no remunerados, se están suicidando o están muriendo solas en sus casas.
De la misma manera también esta el problema del trabajo remunerado. Aquí las mujeres recibimos menos sueldo y el trabajo doméstico no es considerado un trabajo y mucho menos se visibiliza
Entonces muchos de los elementos que vemos en las calles tienen que ver con un despertar social que también las feministas hemos ido articulando de alguna manera y que vemos reflejado en los reclamos.
Por último, respecto de la represión esta pasando un proceso muy interesante que quizás esta en su génesis que tiene que ver con que las mujeres también exigimos un
cambio constitucional.
Una constitución que fue hecha durante la dictadura y que arrastramos desde aquel entonces, una de las épocas más cruentas que hubo…. y en este cambio de constitución se están levantando distintas actividades y distintas agrupaciones para que se realice un proceso de asamblea constituyente que sea efectivamente popular, paritaria y desde los territorios. En ese sentido es que las mujeres estamos articulando en los territorios mismos para construir un proyecto político constitucional que vaya de la mano con la línea de los movimientos sociales y de las demandas que tenemos todas las ciudadanas y ciudadanos de pie”



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Post Author: femininja

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