Nuestra utopía: La Matria Libre.

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Día tras día el patriarcado irrumpe y pone de manifiesto aquello que detesta: NUESTRA LIBERTAD . La libertad qué nos negaron históricamente se traduce en las crueles expresiones de su hegemonia.

Hace no más de 20 días compartíamos un informe desde nuestra Organización “OBSERVATORIO NACIONAL MUMALÁ, MUJERES, DISIDENCIAS Y DERECHOS”. Que registra femicidios de todo el país dando cuenta de las miles de mujeres que han visto truncadas sus libertades. Unas 2749 asesinadas en los últimos 10 años. Casi 300 el año pasado y en lo que va de este 2020 – Enero, ya contabilizamos 20 mujeres asesinadas aproximadamente.

Nuestras compañeras trabajan intensamente e incansablemente para mostrar en números que nuestros asesinatos, no son muertes al azar, sino para dar cuenta de que estamos ante una problemática social grave y urgente, ya que el móvil recurrente de dichos asesinatos es: MUJERES ASESINADAS EN MANOS DE HOMBRES EN CIRCUNSTANCIAS DE VIOLENCIAS Y DESIGUALDAD – Dicho observatorio trabaja de manera independiente, para interpelar al Estado y monitorear la aplicación efectiva o no de la ley Nacional de Protección N° 26.485.

Debo confesar en lo personal, que luego de un año intenso y en tiempos de receso laboral nos tomamos “un descanso” para renovar energías- decimos algunas; para continuar la lucha, para seguir remándola en esta marea, que llamamos FEMINISMO, SI! nuestra amada corriente ideológica, nuestra herramienta política de construcción colectiva en lo cotidiano.

Pero, puufff!! de que descanso hablo, si es que el patriarcado tampoco quiere vernos descansar, porqué no puede vernos en “libertad” esa es la clave en opresión y asi sacude nuestra tranquilidad con noticias que nos desarman del dolor. Entonces continúa la acción, la pausa se hace corta, volvemos al ruedo. Asi, nuestra tarea incansable emerge nuevamente para transformar en organización y movilización aquellos nuevos acontecimientos en este Enero caluroso, intenso y litoraleño.

En nuestro norte y provincia de Santa fe no cesan las demostraciones de lo mencionado y el patriarcado vuelve a intentar sucumbirnos.
Solo si pienso en lo micro tengo suficiente elementos para dar cuenta de ello en mi análisis.
A fines del año pasado y principios de enero, Milagros, joven de 19 años de las Toscas, madre de dos hijxs perteneciente a una comunidad aborigen, agotó todas sus posibilidades de decidir sobre su cuerpo tomando una drástica decisión.
Ella fué expuesta a agravios y condenada socialmente. Arrojada a la desidia y al infortunio por ser mujer, pobre y aborigen por parte de un Estado ausente…


Para las mujeres del norte no siempre un proyecto es la maternidad deseada, y eso conllevó a un fuerte escrache social y condena por incumplir con su mandato materno.

Natalia, joven, madre oriunda de Reconquista, trabajadora de prensa, pidió a gritos en un micrófono que la protejan, que tenía miedo, su ex pareja la amenazaba de muerte a ella y sus hijes. Hace varios meses que recorría pasillos e instituciones para hacer valer su palabra. A partir de ese poder que tiene un medio de difusión y gozando de ese privilegio que no todas tienen, aparecen las medidas cautelares; vuelve a incumplir el Sr. Aguilar, su agresor.

Gabriela, joven, madre, de la localidad costera Alejandra, quería terminar con su relación violenta, no podía. Pidió a su madre, como último llamado, en un grito desesperado que proteja a sus hijos no pudo escapar. Se presume que su ex pareja la prendió fuego en su vehículo, su familia da cuenta de antecedentes de femicidio y de violencia hacía ella.

En Santa fe capital, Daniela militante en contra de las violencias, trabajadora social, vicepresidenta de “Generar – Institución que acompaña a mujeres en situación de violencias” es encontrada en las instalaciones de dicha institución, muerta, asesinada. Comentan en su círculo cercano que se estaba separando conflictivamente, quería mudarse con sus hijxs, aún siguen sin encontrar las causas de su muerte.

Las cuatro historias de vida, tres del norte y una del centro sur provincial, son ejemplo de mujeres en situación de vulnerabilidad en búsqueda constante de libertad.
Ellas querían ser libres de mandatos, libres de violencias.

Milagros con un Estado que no llego a tiempo para garantizar sus derechos sexuales y reproductivos hoy se encuentra en prisión domiciliaria y estigmatizada socialmente;

Natalia con un Estado poco eficiente, tuvo que trascender en su miedo desde un micrófono en el medió de comunicación donde trabaja, para que no se subestime su MIEDO. Hoy el victimario de ella y sus hijos se encuentra en 45 días de prisión preventiva.
Gabriela solo pudo escribir a su madre que proteja a sus hijos, ella no pudo salir del auto prendido fuego, ya no puede cuidarse, ni cuidar a sus hijos, el Estado tampoco llego a tiempo.
Daniela luchaba por la vida de tantas mujeres y para que el Estado las proteja, paradójicamente pierde la vida en el lugar dónde luchaba y trabajaba por la libertad de todas.

La libertad sobre nuestros cuerpos como territorios de conquistas propias, subjetivas y colectivas es nuestro horizonte. Así como lo han buscado cada una de las mujeres que quedan en el camino intentando y otras que pueden dar cuenta de su testimonio.

Ya no queremos contar víctimas traducidas en estadísticas, ya no queremos que otrxs decidan sobre nuestros cuerpos, ya no queremos que nos amenacen, nos abusen, nos violen, nos exploten
ya no queremos estar inseguras en nuestras casas, en las calles y nuestros trabajos
ya no queremos que nos maten luchando por nuestra ansiada y negada LIBERTAD…
NOS QUEREMOS VIVAS, LIBRES Y SIN MIEDOS!

Que el Estado y los gobiernos más allá de sus postulaciones, titulares y definiciones, diseñen políticas reales para nuestra protección. Que el cambio de paradigma y cultural lo demos día a día en las calles, en las escuelas, en nuestras casas, en los medios de comunicación y las instituciones: militando la ESI, militando las leyes y marcos legales actuales que contemplan los derechos conquistados y que luchemos por los que quedan por conquistar.
Que empaticemos como sociedad, como trabajadorxs, como militantes, como familia, como vecinxs; que establezcamos redes de escucha, de contención, de reparación, de sostenimiento, de solidaridad y de acompañamientos hacía lxs más vulnerable de este sistema opresor.
Es responsabilidad de todxs que esta sociedad deje de ser violenta, es responsabilidad de todxs respetar las libertades de lxs otrxs y es responsabilidad de todxs exigir que el Estado nos proteja y nos de seguridad.

Que no sea una Utopía nuestra LIBERTAD, que nuestra MATRIA LIBRE DE GOLPES no sea solo un postulado, sino una realidad, y créanme que trabajamos para que así sea, pero necesitamos de todxs. Nos necesitamos.

Y reitero, hace diez años que seguimos siendo estadísticas, números y no mujeres y cuerpos gestantes como sujetos plenos de derechos.
Pasan los gobiernos, pasan las responsabilidades de un lado a otro, de órbita en órbita, de ámbito en ámbito. Y nuestro reclamo no es una queja caprichosa y de oposición por oposición sino que es lamento y grito con conocimiento de causa en acción y territorio.
Somos propositivas, incluso, podemos ser flexibles, comprensivas y contemplativas ante los cambios, las transiciones y no troskearla todo el tiempo…

¿pero saben qué? … Las compañeras siguen muriendo, las puertas a otras se les siguen cerrando y es que las buenas intenciones y los anuncios no alcanzan!
Necesitamos que declaren la emergencia nacional, ya se la pedimos a Cristina y a Bonfatti, a Macri y a Lifchitz y ahora a Alberto y a Perotti. Porque siempre, siempre nuestro eje y reclamo es por ellas, por ustedes, por nosotras, por todas! porque tenemos derecho a una vida libre de violencias.

#VivasYLibresNosQueremos #ParenDeMatarnos #ElMachismoMata #EmergenciaNiUnaMenos

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Post Author: Mariana Meza

"Feminista Litoraleña, del Norte de Santa Fe. Militante popular, latinoamericanista, disidente, de centro izquierda y progresista. Activista de los Derechos humanos. Trabajadora social de profesión - trabajadora de la salud publica. Miembra de la Red de Profesionales de la salud por el Derecho a Decidir, Santa Fe. Referenta de Mumalá Regional Norte y de Libres del Sur. "Estoy convencida de que el motor de cambio es el amor. El amor que nos negaron es nuestro impulso para cambiar el mundo" L.B

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